Funcionamiento de una impresora 3d

    Cuándo se inventó la impresión 3d

    El cabezal y la boquilla (2 y 4, naranja) se mueven en la dirección vertical (Z). La materia prima para la impresión procede de una varilla de plástico (amarillo, 46), fundida por el cabezal de impresión. El proceso de calentamiento está cuidadosamente regulado por un
    compresor a la derecha (verde, 60/62). Las cosas han cambiado un poco desde entonces, pero el principio básico (construir un objeto fundiendo y depositando plástico bajo control tridimensional) sigue siendo el mismo. Imagen de la patente estadounidense 5.121.329: Apparatus and method for creating three-dimensional objects by S. Scott Crump, Stratasys Ltd, June 9, 1992, courtesy of US Patent and Trademark Office.
    Mientras que una impresora de chorro de tinta rocía tinta líquida y una impresora láser utiliza polvo sólido, una impresora 3D no utiliza ninguna de las dos cosas: no se puede construir un modelo 3D amontonando agua de color o polvo negro. Lo que puedes modelar es
    de la impresora, lo que se obtiene es un modelo 3D de aspecto impresionante o un montón de líneas 2D de plástico colocadas toscamente unas encima de otras, como el glaseado de una tarta mal hecha. El plástico con el que se imprimen los modelos es, obviamente, muy importante.

    1:213proceso de impresión 3dcreateitrealyoutube – 2 abr 2013

    La impresión 3D es una tecnología aditiva utilizada para fabricar piezas. Es ‘aditiva’ en el sentido de que no requiere un bloque de material o un molde para fabricar objetos físicos, simplemente apila y fusiona capas de material. Suele ser rápida, con bajos costes fijos de preparación, y puede crear geometrías más complejas que las tecnologías «tradicionales», con una lista de materiales cada vez más amplia. Se utiliza mucho en la industria de la ingeniería, sobre todo para la creación de prototipos y de geometrías ligeras.

    11:213d ¡básicos de la impresión! (ep1)thomas sanladereryoutube – 5 jun 2020

    Modelo CAD utilizado para la impresión 3D. El proceso de modelado manual para preparar los datos geométricos para la infografía 3D es similar al de las artes plásticas, como la escultura. El escaneo 3D es un proceso de recogida de datos digitales sobre la forma y el aspecto de un objeto real, creando un modelo digital basado en él.
    En la producción de un objeto tridimensional a través de la fabricación aditiva se utilizan diversos procesos, equipos y materiales. La impresión 3D también se conoce como fabricación aditiva, por lo que los numerosos procesos de impresión 3D disponibles tienden a ser de naturaleza aditiva con algunas diferencias clave en las tecnologías y los materiales utilizados en este proceso.
    Cada proceso y equipo tiene ventajas y desventajas asociadas. Éstos suelen referirse a aspectos como la velocidad, los costes, la versatilidad con respecto al material de partida, las limitaciones geométricas y las tolerancias, así como a las propiedades mecánicas y de apariencia de los productos, como la resistencia, la textura y el color.
    La variedad de procesos y equipos permite numerosos usos tanto para aficionados como para profesionales. Algunos se prestan mejor al uso industrial (en este caso se prefiere el término Fabricación Aditiva) mientras que otros hacen que la impresión 3D sea accesible al consumidor medio. Algunas impresoras son lo suficientemente grandes como para fabricar edificios, mientras que otras tienden a objetos de tamaño micro y nanoescala y, en general, se pueden aprovechar muchas tecnologías diferentes para producir físicamente los objetos diseñados[2].

    Cómo empezar a imprimir en 3d…

    La impresión 3D puede denominarse impresión aditiva, o fabricación aditiva, ya que una impresora 3D añade filamento al objeto de construcción capa a capa durante el proceso de impresión 3D. En esta forma de fabricación el objeto surge desde cero. El material de impresión (filamento) se añade al objeto que se está creando en pequeñas porciones. La primera capa fina del filamento se coloca en una superficie de trabajo lisa. Después se añade la siguiente capa por encima de la primera. Así, el objeto previsto va creciendo capa a capa con la ayuda de una impresora 3D.
    Por el momento, el principal campo de uso de las impresoras 3D es la creación de prototipos. No es de extrañar, ya que en la actualidad la impresión 3D es la forma más rápida y sencilla de crear un prototipo de producción del dispositivo en desarrollo, para probarlo y ensayarlo antes de iniciar la producción por lotes o la fabricación en serie. Si se descubre algún fallo, basta con corregir el modelo 3D del futuro dispositivo. La impresora 3D imprimirá el nuevo modelo en el menor tiempo posible. Esta posibilidad ahorra mucho tiempo y recursos a los desarrolladores.

    Por admin

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