Origen de la segunda guerra mundial

    José stalin

    Esta colección de ensayos aborda algunos de los problemas que plantean los orígenes de la Segunda Guerra Mundial. ¿Fue la Segunda Guerra Mundial parte de una crisis mundial en desarrollo o debe considerarse puramente en un contexto europeo? Antes de 1960 la opinión histórica general sostenía que la Primera Guerra Mundial “estalló” y la Segunda Guerra Mundial “se precipitó”. La impugnación de esta tesis por parte de Fritz Fischer y A.J.P. Taylor provocó una controversia que impidió aislar las causas de las dos guerras mundiales.La cuestión de si Hitler era un oportunista o un planificador (o ambas cosas) se discute en una serie de artículos, cuya introducción considera el elemento irracional del carácter de Hitler y las contradicciones de su política. Un autor presenta la actitud de Hitler hacia Japón y ofrece las razones por las que hubo tan poca connivencia entre Alemania y Japón antes de finales de 1937. Otros temas que se presentan son el papel de Mussolini como “rompehielos” de Hitler; la política de apaciguamiento de Chamberlain; los Acuerdos de Roma de 1935, que provocaron una ruptura entre Gran Bretaña y Francia en relación con Etiopía; la actitud de Hitler hacia Japón; el movimiento de la flota estadounidense por parte de Roosevelt; la derrota de Francia; la ocupación japonesa de Indochina; y otras cuestiones clave. Un llamamiento a los historiadores de los antiguos beligerantes para que se reúnan periódicamente en pequeños grupos para discutir la investigación concluye este volumen.

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    Quería escribir algo y decidí que podía continuar mi historia diplomática a partir del punto en que la Lucha por el Dominio lo dejaba. Pensé que había hecho la mayor parte del trabajo de investigación necesario revisando los diversos libros de memorias y los volúmenes de documentos diplomáticos alemanes y británicos a medida que iban saliendo. En aquella época no se disponía de fuentes originales: no había actas ni documentos del gabinete, ni registros del Estado Mayor, sólo documentos más o menos formales del Ministerio de Asuntos Exteriores con actas muy ocasionales. Esta extraordinaria escasez, como parece ahora, hace de mi libro una obra de época de valor limitado[1].
    Desde 1947, había leído quince volúmenes de documentos diplomáticos británicos, ocho volúmenes de documentos diplomáticos alemanes y un volumen de documentos diplomáticos italianos, todos ellos correspondientes a los años 30.[2] Sin embargo, según la biografía de Kathleen Burk sobre Taylor, no leyó Mein Kampf de Adolf Hitler hasta después de escribir el libro[3].
    Taylor apoyó la Campaña para el Desarme Nuclear, uno de cuyos argumentos era que una guerra involuntaria provocada por un accidente podría causar una guerra nuclear y el fin de la civilización humana. En opinión de Taylor, si la Segunda Guerra Mundial pudo comenzar por accidente, también podría hacerlo una Tercera. También se oponía a la idea de que era necesario que las potencias occidentales adoptaran una postura dura contra la Unión Soviética, ya que no haber adoptado una postura similar contra la Alemania nazi había conducido a la guerra[4].

    Batalla de francia

    Adolf Hitler fue nombrado canciller de Alemania en 1933 tras una serie de victorias electorales del Partido Nazi. Gobernó de forma absoluta hasta su muerte por suicidio en abril de 1945. Al llegar al poder, Hitler destrozó las instituciones democráticas de la nación y transformó a Alemania en un estado de guerra que pretendía conquistar Europa en beneficio de la llamada raza aria. Su invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939 desencadenó la fase europea de la Segunda Guerra Mundial. En el transcurso de la guerra, las fuerzas militares nazis acorralaron y ejecutaron a 11 millones de víctimas que consideraban inferiores o indeseables – “vida indigna de la vida”-, entre ellas judíos, eslavos, homosexuales y testigos de Jehová.
    ¿Cómo fueron posibles Hitler y los nazis? ¿Cómo llegaron al poder personajes tan odiosos en un país que era un referente mundial en literatura, arte, arquitectura y ciencia, una nación que tenía un gobierno democrático y una prensa libre en los años 20?
    Hitler llegó al poder a través del Partido Nazi, una organización que forjó tras regresar como veterano herido de la aniquiladora guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial. Él y otros alemanes patriotas se sintieron indignados y humillados por los duros términos del Tratado de Versalles, que los Aliados obligaron a aceptar al nuevo gobierno alemán, la República de Weimar, junto con la obligación de pagar 33.000 millones de dólares en reparaciones de guerra. Alemania también tuvo que renunciar a sus preciadas colonias de ultramar y ceder valiosas parcelas de territorio nacional a Francia y Polonia. El ejército alemán fue reducido radicalmente y se le prohibió tener submarinos o una fuerza aérea. “¡Vamos a exprimir el limón alemán hasta que las pepitas rechinen!”, explicó un funcionario británico.

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    A.J.P. Taylor, uno de los historiadores más populares y controvertidos del siglo XX, que puso su tema al alcance de millones de personas, provocó una tormenta de indignación con este escandaloso bestseller. Desmontando lo que eran verdades aceptadas sobre la Segunda Guerra Mundial, argumentó provocativamente que Hitler no se propuso causar la guerra como parte de un plan maestro malvado, sino que cometió un error.
    A.J.P. Taylor, uno de los historiadores más populares y controvertidos del siglo XX, que puso su tema al alcance de millones de personas, provocó una tormenta de indignación con este escandaloso bestseller. Desmontando lo que eran verdades aceptadas sobre la Segunda Guerra Mundial, argumentó provocativamente que Hitler no se propuso causar la guerra como parte de un malvado plan maestro, sino que se metió en ella en parte por accidente, ayudado por las deficiencias de otros. Ferozmente atacado por reivindicar a Hitler, el riguroso reexamen de A.J.P. Taylor de los acontecimientos que precedieron a la invasión nazi de Polonia el 1 de septiembre de 1939 abrió un nuevo debate, y ahora es reconocido como una pieza brillante y clásica de la investigación académica. Muy original y penetrante… Nadie que haya digerido este apasionante trabajo podrá volver a ver el período de la misma manera”.

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