Cómo pronunciar anáfora

    En los tres ejemplos siguientes, la anáfora se utiliza más bien por su carácter enfático y unificador. Además, nótese que en el segundo y tercer ejemplo la anáfora se repite al principio de las frases (y no al principio de las oraciones):
    Hablo lo más brevemente posible porque ya se ha hecho demasiado daño con palabras irresponsables de amargura y oportunismo político egoísta. Hablo con la mayor sencillez posible porque la cuestión es demasiado grande para ser oscurecida por la elocuencia. Hablo simple y brevemente con la esperanza de que mis palabras sean tomadas en serio.
    Continuaremos nuestra búsqueda en el espacio. Habrá más vuelos de transbordadores y más tripulaciones de transbordadores y, sí, más voluntarios, más civiles, más profesores en el espacio. Nada termina aquí; nuestras esperanzas y nuestros viajes continúan.
    La creencia fundamental de mi padre nunca salió de un libro de texto. Surgió de su profundo amor y de su fe en todos los canadienses, y en los últimos días, con cada tarjeta, cada rosa, cada lágrima, cada ola y cada pirueta, ustedes le devolvieron su amor.

    Efecto anáfora

    La anáfora se produce cuando una palabra o frase se repite al principio de cláusulas u oraciones que se suceden. Esta repetición enfatiza la frase y añade ritmo al pasaje, haciéndolo más memorable y agradable de leer.
    Como demuestran los ejemplos anteriores, la anáfora es importante tanto en el habla cotidiana como en la retórica más seria. La anáfora sirve para enfatizar ciertas ideas, que pueden suscitar emociones asociadas y atraer al público para inspirar, convencer o desafiar. Al añadir ritmo a un pasaje, la anáfora también permite una lectura agradable y más fácil de recordar.
    Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, era la edad de la sabiduría, era la edad de la insensatez, era la época de la creencia, era la época de la incredulidad, era la estación de la luz, era la estación de la oscuridad, era la primavera de la esperanza, era el invierno de la desesperación.
    Más adelante en el poema, se repite de nuevo, con el hablante ignorando al pájaro azul. Todavía más tarde, lo vuelve a ignorar tras la repetición de la frase. La última vez que aparece la anáfora, el hablante admite que se ocupa del pájaro azul, pero en secreto:

    Anadiplosis

    Anáfora “Era la mejor de las épocas, era la peor de las épocas, era la época de la sabiduría, era la época de la necedad, era la época de la creencia, era la época de la incredulidad, era la época de la Luz, era la época de la Oscuridad, era la primavera de la esperanza, era el invierno de la desesperación”. – Charles Dickens
    ¿Has oído antes esta cita de Historia de dos ciudades? Aunque no pueda recitarla entera, es probable que conozca al menos la primera o las dos primeras cláusulas. La razón por la que esta cita es tan memorable es porque Charles Dickens utiliza un recurso literario llamado “anáfora” para lograr un efecto artístico. En este artículo, explicaré qué es la anáfora y cómo puedes utilizarla en tu obra para ser tan inolvidable como Dickens.
    La anáfora es la repetición deliberada de una palabra o frase al principio de una cláusula para conseguir un efecto artístico. La anáfora tiene una larga historia, que se remonta a los salmos bíblicos, en los que frases como “Oh, Señor” se repetían al principio de cada línea de una oración.

    Quiasmo

    Anáfora “Era la mejor de las épocas, era la peor de las épocas, era la época de la sabiduría, era la época de la necedad, era la época de la creencia, era la época de la incredulidad, era la época de la Luz, era la época de la Oscuridad, era la primavera de la esperanza, era el invierno de la desesperación”. – Charles Dickens
    ¿Has oído antes esta cita de Historia de dos ciudades? Aunque no pueda recitarla entera, es probable que conozca al menos la primera o las dos primeras cláusulas. La razón por la que esta cita es tan memorable es porque Charles Dickens utiliza un recurso literario llamado “anáfora” para lograr un efecto artístico. En este artículo, explicaré qué es la anáfora y cómo puedes utilizarla en tu obra para ser tan inolvidable como Dickens.
    La anáfora es la repetición deliberada de una palabra o frase al principio de una cláusula para conseguir un efecto artístico. La anáfora tiene una larga historia, que se remonta a los salmos bíblicos, en los que frases como “Oh, Señor” se repetían al principio de cada línea de una oración.

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